12 de noviembre de 2017

Bienvenidos a la selva!!!

Seeelvaaa ruido de animales salvajes...
Después de unos días en Quito con la visita de la Abu Jesu, bajamos al oriente por Baeza, hacia Tena. Pasamos dos días en un lugar que se alza al borde de la ruta vía Talag. En los mapas de Google no figura ruta ni camino alguno,  en el mapa real el camino llega a la Laguna Azul. Allí hicimos #couchsurfing en lo de Diego, una casa a la cual aun le faltan todas las aberturas, pero que ha utilizado y reciclado todo lo que su dueño encuentra en el río y sus alrededores para construirla.  Desde el monte en la selva pudimos ver y escuchar una lluvia torrencial que duro mas de 8 horas como para que entendiéramos como es el clima en la jungla. Diego nos había advertido 'cuando acá llueve, llueve mucho'. Calor,  humedad,  lluvia,  calor humedad lluvia...


Al día siguiente fuimos nuevamente al río donde nadamos en piletones que se forman en las curvas  que zigzaguea el río.
De ahí salimos hacia Puerto Misahualli para encontrarnos con los monos en la calle. Y con el gran río Napo y las puertas hacia la amazonía.
Preferimos dejar la 'casita' en Quito y no tener que exponerla a subir a más de 4000 msnm para luego volver a subirlos en caminos que muchas veces son angostos y de subidas y bajadas pronunciadas. Así que solos, con el "Gran León", debíamos buscar lugar donde dormir y en esa búsqueda nos contáctanos con el Centro Recreacional Ecologico "Misahualli" a donde realizaremos un intercambio por la estadia.
 










30 de octubre de 2017

Crónicas de nuestro viaje al Valle Sagrado III (Ingreso a Machu Picchu)

Seis km separan al pueblo de Aguas Calientes de Machu Picchu, la ciudad sagrada. Seis km en subida. Si bien el bus es caro, nuestros cuerpos más que nuestros bolsillos nos pidieron que lo paguemos. Y les hicimos caso. Tomamos la decisión de hacer la vuelta caminando ya que era en bajada.
Ya habíamos decidido comprar las entradas para poder ingresar a la ciudadela después de las 13.00 hs, que son más baratas. Así que nos levantamos tranquilos, fuimos a desayunar al mercado y dimos unas vueltas por las callecitas cercanas a la Plaza de Armas.
Alrededor de las 12.30 nos subimos al bus. Llegamos un ratito antes de las 13.00 hs y pudimos pasar perfectamente.
Machu Picchu es imponente, perfecta y se respira una energía especial. Afortunadamente esa energía no es opacada por todo el comercio armado a su alrededor. Creo que los visitantes se sienten un poco mejores personas cuando están allí.
Hugo, el director de la Escuela Tikapata (donde habíamos dejado la casita) nos lo dijo.
-       Si van a Cusco y a Machu Picchu van a volver mejores personas, mejores padres.
¿Será así? Los que han estado por ahí nos podrán compartir sus experiencias. A mí me gusta pensar que si, que Hugo tuvo razón y que uno vuelve más feliz y con más conocimiento. Algún mensaje de nuestros ancestros nos llevamos cada uno de los que visitamos ese lugar.
Creo que uno de los principales mensajes es seguir confirmando que todo es posible si nos lo proponemos. Cuando fui la primera vez con mis amigas Vivi y Ceci, se despertó en mí el interés por conocer más de las culturas originarias. Ahora en familia lo reconfirmé. 
Recorrimos la Ciudadela, pero era difícil ver todo. Sacamos fotos, filmamos y charlamos con la gente. Escuchamos guías ajenos para hacernos nuestro propio relato. Nos llenamos de energía, confirmamos que valió la pena el esfuerzo y decidimos emprender la vuelta ya que nos esperaban los 6 km de bajada. Quizás si uno está solo se queda todo el día subiendo y bajando, tratando de abarcar lo más posible, pero con los chicos el tiempo que estuvimos estuvo bien.
Hay un camino armado que tiene escalones bastante grandes. Javi llevaba a Inti dormida así que terminó con la espalda y las rodillas molidas. Tahiel, muy decidido, iba siempre adelante diciendo por donde seguía el camino y alertando ante cualquier dificultad.
Conocimos a unos chicos argentinos que nos ayudaron a llevar algunas cosas y otra vez llegamos a Aguas Calientes con lluvia, cansados y de noche.
Nos dolía cada parte de nuestro cuerpo y todavía nos faltaba los 12 km de vuelta. Pero lo habíamos logrado. Esa noche compramos fruta y comida en el mercado y nos quedamos mirando un poco de tele en el hostal.
Al otro día averiguamos para mandar la mochila con algunas cosas por tren y así ir más livianos, pero al no haber depósito en Hidroeléctrica, esperaban hasta las 16 hs y sino retirabas las cosas las volvían a mandar para Aguas Calientes. No podíamos asegurar llegar antes de esa hora, así que después de hacer un desayuno/almuerzo potente y tomar unos mates, emprendimos la vuelta… con lluvia!!!
¡Tardamos 6 horas! Hicimos muchas paradas y por momentos el cansancio ganaba y aparecía el mal humor y la paciencia que se va cuando uno más la necesita. Pero ahí estaba nuestra cordura y nuestra alegría para rescatarnos y volver a sentir el disfrute de viajar en familia.
Cuando llegamos al puente para cruzar el río, sentí un alivio… ya quedaba poco. Ya estaba oscureciendo, pero por suerte encontramos el camino que no habíamos visto a la ida y llegamos ya de noche a Hidroeléctrica.
Había unas kombis esperando para llevar pasajeros a Santa Teresa (que era donde habíamos dejado el auto) y ahí nos sentamos sin pensarlo. Allí, en Santa Teresa nos reencontramos con nuestro autito y el hombre del camping donde se había quedado estos días, nos recomendó un hostal barato.
Mucha gente nos había hablado de las termas de Santa Teresa como broche de oro para esta travesía. Y así fue.
Después de desayunar un jugo riquísimo en el mercado, nos fuimos a las termas a recomponer un poco nuestros cuerpos. Mejor cierre no pudimos tener. Disfrutamos mucho del agua calentita, nos relajamos y emprendimos la vuelta hacia el valle sagrado. Quizás mejores personas, quizás mejores padres pero seguro más completos.







29 de octubre de 2017

Ecuador: de Arenillas a Loja

Ecuador es uno de los países más chicos de Sudamérica, es como si lo hubiesen arrugado, nos dijeron una vez, si lo estiraran… quizás ahí si no tendría tantas subidas, bajadas, curvas. Llegamos a este país con la idea de poder recorrerlo lo más que podamos. Sabíamos de sus subidas y bajadas, pero no sabíamos cómo iba a responder el Gran León llevando la casita por esos caminos.
Mirando un poco el mapa, armamos una ruta tentativa con la idea de ir consultando cómo estaban los caminos.
Al poco tiempo de cruzar a Ecuador, el camino se torna cada vez más verde. Y yendo para la sierra, más verde todavía.
Entramos por Huaquillas y nos fuimos hacia Loja. La primera noche paramos en la plaza de Arenillas. Allí, mientras la gente se acercaba a la misa, pudimos hacer nuestros primeros pocos dólares.
Al otro día salimos camino a Loja y si bien el auto iba a gusto, también nos tocaba ir muy despacio en las subidas, así que decidimos hacer noche en Velacruz y seguir viaje al otro día. Eran nuestros primeros días en un nuevo país y todavía había que acostumbrarse a la nueva moneda, los nuevos precios, las nuevas comidas y, sobre todo, los nuevos caminos.
Llegamos a Loja al día siguiente buscando el Parque Jipiro, lugar donde nos habían recomendado para parar. El parque nos encantó, muchos juegos para los chicos, un río, internet, baños. Todo genial. Teníamos el contacto del Director de Cultura y queríamos ver la posibilidad de hacer algún taller o poder proyectar nuestros documentales.
En la Casa de la Cultura nos recibieron de maravillas. Enseguida se engancharon con todas las propuestas que llevamos y como íbamos a ir a Vilcabamba, también nos consiguieron lugar para proyectar ahí.
Nuestra propuesta de taller sigue siendo la de hacer un cortometraje en 3 días. Ya lo habíamos hecho en Perú, pero está iba a ser la primera vez en Ecuador. Nos pidieron que hiciéramos un video para promocionar y nos entusiasmamos con la idea.
Uno de los días que estuvimos en el Parque Jipiro, se acercó una familia a saludarnos. Querían saber más detalles del viaje y quizás también buscaban un empujoncito para animarse ellos a salir a las rutas. Con Jorge, Eli y sus niños charlamos un rato. Tahiel enseguida comenzó a hacer algunos trucos de magia a sus hijos. En unos minutos éramos todos amigos de toda la vida. Nos invitaron a ir a su casa y arreglamos para hacerles una visita, luego de dar el taller de cine y de nuestra visita a Vilcabamba. Nos pasamos los contactos y nos despedimos. Al ratito, mientras con Javi pensábamos que íbamos a cocinar, se aparecieron nuevamente con un pollo y papas fritas para almorzar todos juntos. La verdad que nos alegraron el día, seguimos charlando de viajes, de rutas e hicimos planes de futuros encuentros.
Nos fuimos unos días a Vilcabamba y volvimos a Loja para proyectar Vientos de Albardón y realizar el taller. Fueron dos experiencias muy enriquecedoras. A la proyección se acercó bastante gente y tuvimos la sorpresa de contar con la presencia de Jorge y familia y de unos chicos que ya habían visto el documental en Vilcabamba.
Y al taller concurrieron 14 personas. Hasta el momento fue el taller al que más gente asistió y nos sentimos de maravillas. Se armó un grupo muy lindo. Y la energía fluyó. La propuesta consiste en que entre los asistentes se elija la historia a filmar al otro día. Justo esos días se estaba conmemorando la fiesta de la Virgen del Cisne. Mucha gente peregrina hacia Loja cumpliendo promesas o haciendo pedidos a la virgen. En el corto que se realizó en el taller se pudo plasmar algo del espíritu que recorre esos días en los alrededores de la iglesia de la ciudad.
Nosotros cumplimos nuestra promesa de visitar a Jorge y familia a su casa a Catamayo. Así que dejamos nuestra casita rodante en Loja y volvimos unos kilómetros atrás para pasar unos días con nuestros nuevos amigos.








28 de octubre de 2017

Utopín en la busqueda del movimiento

Un nuevo personaje surge en este viaje y su primer interaccion con los niños del taller es pasearse por un parque Quiteño. Aquí les dejamos su primera andanza... Ya sabremos más de él.










31 de agosto de 2017

Hervideros, las pozas de barro

Ya llegando al limite del norte peruano llegamos a Hervideros en Zorritos, después de desviarnos de la panamericana norte unos 4,5km hacia el Este por un camino de trocha en buen estado.
Allí se encuentran unas pozas de lodo que tiene efectos medicinales por la composición química de sus aguas lodosas, las piletas, que son tres detallan para que es cada una. La única que tiene una temperatura mas cálida es para los huesos, y las otras dos son para las varices y para el acné. El precio de la entrada es conversable como en muchas otras partes del Perú. Allí fuimos y fue un Spa natural, dónde Silvi aprovecho de sus cualidades para así relajar los últimos días antes de cambiar de país.

26 de agosto de 2017

Punta Sal

Dándole una mirada al mapa, buscando las últimas playas para conocer en Perú, nos encontramos con Punta Sal. Según las fotos que aparecían en el google maps, parecía un lugar para no perderse. Así que con nuestra casita recién pintada salimos de Máncora con rumbo a Punta Sal unos 30 km hacía el norte.
Luego del típico cartel que muy amablemente nos da la bienvenida, nos encontramos con una barrera y un guardia de seguridad al cual saludamos y pasamos. Este pequeño detalle ya nos estaba hablando de que era un lugar algo diferente.
La noche ya se estaba acercando y queríamos encontrar algún lugar cercano a la playa para poder estacionar. Pero Punta Sal no tiene ninguna calle que salga directamente a la playa, es decir que no podés acceder con los vehículos hasta la arena. Tampoco existe un malecón. En la playa hay casitas, hospedajes, restaurants que tienen su salida al mar.
Viendo que no sabíamos dónde estacionar, comenzamos a preguntar. Muchos nos contestaron que no se podía acampar en ningún sitio, pero nosotros no perdíamos la esperanza de encontrar algún lugar. Habíamos podido chusmear un poco la playa y parecía hermosa así que no nos queríamos perder la posibilidad de conocerla. Así que volvimos a preguntar y nos explicaron que había una calle tranquila en la que íbamos a poder quedarnos. Y así fue, encontramos un lugar que aparentemente no molestábamos a nadie.
Nuestra preocupación últimamente es cómo cocinar porque se nos acabaron los repuestos de gas butano de la cocinita de camping y no se consiguen o están muy caros. Entonces Javi estuvo googleando y armo una hornalla casera con latas y alcohol, funciona bastante bien, solo que hay que ir renovando el alcohol a medida que se va consumiendo.
Mientras terminábamos de acomodar las cosas para ya meternos dentro de nuestra casita, vi que en frente había un hospedaje que se llamaba La casa de Jerry. Le dije a Javi, quizás mañana podemos pedir de cocinar en ese lugar.
Al otro día calentamos agua en nuestra cocinita casera y me fui a buscar donde comprar pan. Al lugar lo pude encontrar preguntando porque no tenía ningún cartel que alertara que allí se vendía pan. Fue el pan más caro de Perú. Evidentemente estábamos ante un lugar muy lindo pero muy top también.
Con todo preparado para nuestro desayuno nos fuimos a tomarlo a la playa, a la cual salías por un pequeño pasillo entre las casas. Nos encontramos con un lugar espectacular, súper tranquilo, con un mar hermoso donde reposaban algunos barquitos y veleritos.
Desde la playa pudimos ver que el hospedaje “La casa de Jerry” tenía una onda espectacular, pintado de colores llamativos y con mesas y sillas de distintos tipos.
Mientras desayunábamos se nos ocurrió decirle que podíamos hacerle fotos a cambio de que podamos cocinar, usar las instalaciones y bañarnos.  
Terminamos el desayuno y Javi salió a vender por la playa (no había mucha gente, pero había que intentarlo) y con los chicos nos fuimos al mar. El agua estaba fría, pero hacía mucho calor así que nos metimos un ratito.
Javi volvió con algunos nuevos soles en el bolsillo y fuimos a encarar a Jerry a ver que nos decía.
Resultó que Jerry se enganchó al toque con la propuesta así que ya teníamos un lugar para poder cocinar, bañarnos y sobre todo estar durante el día ya que hacía bastante calor y en la casa estaba insoportable.
Ese mismo día Javi comenzó a sacar las fotos del lugar. Conocimos a unas chicas argentinas que estaban trabajando de voluntarias. Y nos volvimos a encontrar con Mona y Marcos de Lectura Rodante; Pame y Facu de Proyecto Cumbiancha y con Anita y Jere que todos ellos estaban parando en La Capitana, la casa de un matrimonio, Laura y José, arriba del cerro. Un lugar hermoso que tuvimos la suerte de conocer también y de disfrutarlo un rato. También conversamos con Laura y José, los dueños del lugar, quienes nos recibieron de maravillas y Laura al ser ecuatoriana nos pasó contactos para poder desarrollar nuestro proyecto en Ecuador.
Tahiel cada vez se interesa más por la magia, ve videos por internet y va aprendiendo trucos. Tenía un mazo de cartas españolas pero la mayoría de los trucos se hacen con las cartas de póker, así que fuimos al mercado del siguiente pueblo, Cancas, porque en Punta Sal no hay mercado, y allí encontramos las tan queridas cartas Casino!!!
Al otro día Jerry, al verlo que estaba todo el día con sus cartas practicando, le regalo 4 mazos más. Así que poco a poco se va convirtiendo en un profesional.
En una de las visitas que le hicimos a los chicos en La Capitana, ¡tuvo la oportunidad de realizar su primer show en público!!!!
Finalmente nos quedamos varios días en Punta Sal, disfrutando de sus playas, vendiendo y despidiéndonos de Perú. 


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24 de agosto de 2017

Gracias Perú, acá vamos Ecuador!

Después de 5 meses y monedas llego el día de cruzar la frontera. Nuevo país, nueva moneda, misma lengua, otra tonada, comida sin tanto picante se extrañara. Sensaciones raras las que surgen en una frontera, por todo lo que se vivió y por todo lo que vendrá, controles y aduanas a los que si bien no tienes nada que ocultar siempre te da la sensación de que algo te van a decir o que algo esta "raro", como me dijo el hombre de la SUNAT cuando ingresamos a Perú "convengamos que es raro" esto de llevar un casa rodante. Lo raro es que no podía escanear el carro y la casa porque no contaba con un escáner tan grande donde quepa. La frontera entre Perú y Ecuador están unificadas, así que si quieres sacar una foto de la famosa marca de Perú hay que frenar en el primer puesto de control de la CEBAF ya que si sigues de largo ya te encuentra la bienvenida al Ecuador y el próximo CEBAF, osea que haces salida de Perú y entrada al Ecuador ya en territorio ecuatoriano. Cuando haces la entrada al Ecuador en migraciones puedes solicitar que te den el máximo anual posible de estadía que son 180 dias, al hacer esto y si viajas en vehiculo debes decirle al agente de la aduana que te de ese mismo tiempo para el carro, ya que el artículo #224 del reglamento del Código Orgánico de la Producción, Comercio e Inversión dice que "la permanencia del vehículo de uso privado de turista será igual al tiempo máximo otorgado al turista, según el registro migratorio". El mismo que posee relación con el numeral 5.14 del manual especifico para el Régimen de vehículo de uso privado de turista. Es probable que el agente te diga que en principio te darán sólo 90 dias y después los otros 90. Pero nosotros le insistimos un buen rato y leyendole y releyendole el artículo diciendole que el artículo no lo escribió uno y que si no te quiere dar el mismo tiempo que te dio migraciones está incumpliendo con lo que dice la ley. Está claro que ellos hacen y deshacen lo que quieran así que mejor siempre es no enojarte porque en este juego el que se enoja pierde. A nosotros finalmente nos dieron los 180 dias para el auto y para nosotros, quiza tambien porque el proceso de entrada y salida demora unas tres horas y los chicos se cansan y se ponen como locos y le hice saber al agente que si no me daba el mismo tiempo para el carro me obligaba hacer en tres meses el mismo proceso con los niños y que eso era agotador. Eso si no te pases de la fecha de salida porque por cada día que te pases te cobraran una multa equivalente a un sueldo mínimo ecuatoriano, osea unos 375 dolares diarios.
Ya estamos en Ecuador, ya estamos casi en la mitad del mundo!

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16 de agosto de 2017

Estreno Vientos de Albardón en Buenos Aires

Hola amigos este viernes 25 de Agosto estrenamos nuestro último trabajo audiovisual en Buenos Aires.
Los esperamos a las 21 hs en el Espacio Líneas de Fuga, Melincue 4276 Villa Devoto CABA
Corran la voz!!!


9 de agosto de 2017

El Ñuro paraiso natural de las Tortugas






No quisimos perdernos la experiencia de nadar con las tortugas, así que viajamos hacia el sur de Mancora durante un poco mas de 20 minutos en auto y llegamos hasta El Ñuro, un pequeño pueblo pesquero y paraiso natural de las Tortugas.
Desde arriba hay una chica tira periodicamente alimento para que ellas permanezcan nadando a la par de los turistas.
Si bien da un poco de impresión el tocarlas y que pasen tan cerca tuyo emprendimos esa travesía todos juntos. Esa energía duro poco porque Inti casi cuando la moje con el agua ya empezo a pedir de salir, al igual que Tahi. Así que los volvimos a subir a los chicos al espigon y les pedimos que nos miren como nadabamos nosotros con ellas. Iba todo bien hasta que de repente sentí una mordedura fuerte en mi rodilla a lo que grito "me mordio!!!". Uno de los que trabajan ahí y estaba en el agua en ese momento me discutía que las tortugas no mordian y yo diciendole "no se si muerden pero a mi me mordio" y el hombre contesta "ah, entonces debes haber pataleado mucho". Sinceramente no me había movido casi nada ya que el salvavidas hace todo el trabajo y no hay que ni moverse para mantenerse a flote... La experiencia dura aproximadamente unos 20 minutos y cuesta 3 soles (el salvavidas) por persona, mas los 5 soles que te cobran al entrar al muelle.



8 de agosto de 2017

Mancora #pintura #atardeceres #viajeros y playa mucha playa


Anduvimos unos días por Mancora e hicimos un poco de todo. Viviendo literalmente debajo de un puente donde conocimos nuevos viajeros  como a Jere y Anita, Facu y Pame del Proyecto Cumbiancha, Mauro y Mari de Viviendola America, tambíen volvimos a compartir tiempo con Marcos y Mona de Lectura Rodante que ya los habíamos conocido en Lima.
Fuimos a la playa, vimos bonitos atardeceres y vendimos un poco en las arenas blancas.
El tiempo fue bueno tambíen para dejarnos pintar y terminar lo que habíamos empezado en Nuevo Chimbote. Con Marcos ya empezamos hacer el diseño para uno de los laterales, ya veremos cuando lo haremos...