2 de noviembre de 2010

En las Lagunas, 4 años después!

Por fin llegamos... Después de 4 largos años volvimos.
Muchas cosas pasaron en nuestras vidas y muchas en la de la Comunidad.
El 30 de Septiembre
proyectamos el documental en la escuela Elpidio Gonzalez con el apoyo de la Sub Secretaría de Agricultura Familiar de Mendoza y el INADI. Nuestro público fueron los 150 chicos que allí concurren, docentes, directores y miembros de la comunidad. La experiencia fue increible.
La emoción de volvernos a ver, de verlos a ellos verse en una pantalla gigante fue algo inolvidable.
Llegamos unos días antes para invitar a los protagonistas del documental y también para volver a compartir tiempo con la gente de la comunidad.
Como hace 4
años, volvimos a hospedarnos en la escuela, con los chicos y los maestros. La nueva directora, Carmen, nos recibió como si nos conociera desde siempre.
Hay cosas que por suerte cambian, el 10 de octubre, el municipio le devolvió 120 mil hectáreas de tierra a la Comunidad de Lagunas del Rosario. Aún falta reintegrarles las tierras de las otras 11 Comunidades.
El camino de entrada esta enripiado y eso tambien
es un avance.
Pero hay otras que no cambian.
Las Lagunas siguen vacías, el viento se hace arena y la huella, profunda. Del agua ni noticia y eso que es un sitio Ramsar. En Mendoza, la provincia declaró la emergencia hídrica por lo que se calcula que no llegará el agua en lo que queda de este año y el comienzo del próximo.
Pensar en esta sequedad, en esta falta de agua, me hace acordar a Don Vicente Gonzalez. Un viejo sabio que vivió más de un siglo en las Lagunas y las vio de diversos colores, el ya partió pero dejó su sabiduria entre nosotros.
Él le da sentido al término riqueza cuando en el documental nos
cuenta que "aquí no hay ninguno en las Lagunas del Rosario que tenga un bien pasar. Somos pobres toda la gente, por ese motivo, por el agua. Claro que si hubiera agua, como hubo años atrás, cuando se sembró trigo, maíz... Duró dos años y no volvió más el agua y de esos años hemos quedado aquí nosotros a esperar y
todavía estamos esperando" sentenció Don Vicente sentado en la silla, mientras una pequeña sonrisa se desliza
por su cara. Este concepto tan simple pero tan demoledor, aún me impacta.
Pensarlo allí sentado, literalmente esperando el agua me genera una tremenda impotencia.
Daniel nos llevo a visitar a Juan Nilo y a la familia de Don Vicente. Rosario, la hija de Daniel nos acompaño. Tahi descanso durante la ida en camioneta pero después agoto energías en lo de Juan Nilo.

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