11 de octubre de 2012

Buenos Aires de familia y de amigos!


Después del viaje por Catamarca y La Rioja estuvimos un par de días en San Juan, nuestra base en estos momentos, dejamos la casita rodante en la casa de nuestros amigos (que siempre nos bancan) y emprendimos el viajecito hacia Buenos Aires. Nos esperaba el primer cumpleaños de Olivia, la sobri más chiquita!
Hermosa la Oli, sin entender mucho y tampoco muy consciente de que, en su honor,  la gente a su alrededor la estaba pasando re bien. Sus ojos grandotes mostraban sorpresa y alegría y con eso basta!  Tahi disfrutó mucho del inflable y de encontrarse con su primo Lucas que hacía mucho que no se veían. Fue una fiesta muy linda y la verdad que estuvo bueno ser parte de este momento y poder compartirlo con Javotin y la Petisa!
Y al estar en Buenos Aires aprovechamos a ver a todos los que pudimos. Abuelos, tíos, amigos y más amigos. Lamentablemente no alcanzamos a encontrarnos con todos, eso siempre pasa cuando uno va con poco tiempo! Serán los primeros para ver en el próximo viaje!!
En el medio de los encuentros hicimos la presentación al INCAA del proyecto para el cual habíamos recibido el interés para escribir el guión. Fue un parto pero se presentó, ahora hay que esperar a ver qué pasa!!!!
Y por suerte nuestros amigos rosarinos, Carla y Maty, aprovecharon para visitarnos mientras nosotros estábamos de visita en Buenos Aires. Hacía mucho que no los veíamos así que fue una gran idea. Y ahí se armó la juntada cuando fuimos a la casa de Ceci y Juan.
Luego de una semanita emprendimos otra vez la vuelta a San Juan. Hicimos nuestra clásica parada en Río Cuarto, donde siempre nos esperan el tío Yenko y Beba.  Esta vez llegamos temprano y pudimos compartir hasta una guitarreada.
LLegamos a San Juan para emprender una nueva etapa. Preparar el rodaje del próximo documental, todo un desafío. Un viaje al desierto profundo sanjuanino.

3 de octubre de 2012

Sólo pienso en liberar… Andalgalá!!!



Parece que Andalgalá siempre necesito ser liberada. Si bien hace 15 años la gente recibió con aplausos a las máquinas que anunciaban el comienzo de la minería a cielo abierto en la ciudad, hoy ya todos han podido comprobar que el progreso que prometían nunca llegó y que solamente les ha llegado el saqueo y la persecución a todos los que se animan a decir las cosas como son. Los aplausos son para la gente, para la asamblea del Algarrobo que diariamente lucha y concientiza para que estas empresas no sigan avanzando.
Hace varios años que algunos vecinos comenzaron a darse cuenta de que las cosas no estaban funcionando como la empresa había prometido y se agruparon como Vecinos Autoconvocados para ir concientizando a los demás. Pero cuando la gente se enteró del proyecto minero “Pilciao 16”, el cual está pautado para que la mismísima plaza de Andalgalá sea el centro de las explosiones, fueron muy pocos los que se quedaron en sus casas. La mayoría de los vecinos se comprometieron con la lucha, no les iban a entregar a estas empresas sus hogares, el lugar donde nacieron y donde eligen vivir. Así se formó la Asamblea El Algarrobo, alrededor de un árbol que ha sabido escuchar tantas palabras, tantos latidos y lamentablemente tantos tiros.
Hoy la Asamblea ha crecido enormemente, los vecinos han construido hasta una radio que se ha convertido en uno de los pocos medios en los que se puede informar y hablar del tema.
Para nosotros Andalgalá fue uno de los lugares más lindos de Catamarca. Finalmente conocimos a Martín Musarra, quien venía siendo nuestro guía en todos los otros lugares. No hicieron falta muchas presentaciones, su rostro acristianado es inconfundible, por algo todos lo llaman “El Cristo”. El nos presentó a Aldo, quien nos cedió parte de su terreno para parar con nuestra casita. Y ahí conocimos el centro del universo: Chaquiago! Un lugar hermoso por donde se lo mire, con una plaza rodeada de árboles, con juegos de madera para los niños.  
La Asamblea El algarrobo queda a unas pocas cuadras así que nos acercamos caminando. Ahí también conocimos a Alejandro con quien charlamos algunas horas y nos dio un panorama de toda la situación. La verdad que uno se queda con una sensación de impotencia terrible pero por suerte los vecinos te dicen que vale la pena, que hay que seguir, que la lucha es lo único que tienen seguro y que nadie se las va a sacar.
Con Aldo conocimos unos lugares hermosos.  Fue nuestro guía hacia La Toma y Choya, un lugar más lindo que otro. También compartimos noches de guitarreadas, donde nos animamos a cantar algunas zambas y chacareras. 
Todos los sábados los vecinos de Andalgala se juntan en la plaza de la ciudad y siguen con el trabajo de concientización sobre los daños que causan estas empresas mineras. A medida que pasa la tarde se van acercando más y más vecinos. A la noche ya están todos preparados para realizar la caminata por las calles del pueblo. No podíamos perdernos este encuentro con la gente así que el sábado ahí estuvimos. Llevamos nuestro docu “Jáchal, cuando ya nadie te nombre” y se proyectó ahí en la plaza. Al rato la gente ya estaba preparada para la caminata. Tahi estaba entusiasmado que iba a participar, enseguida quiso agarrar un lado de la larga bandera argentina que se comenzó a desplegar y así fuimos llevándola junto a todos los vecinos por las calles de Andalgala. La caminata se convirtió en una fiesta de bombos, cantos y silbatos; una vez más demostrando que las luchas llevan alegría a los pueblos.  Para nosotros fue emocionante ver a Tahi compenetrado en su tarea de caminar y llevar la bandera. Esta fue su primera marcha, ojala que en su pequeña cabecita quede la idea de que cuando la gente se une puede realmente realizar cambios.
Al otro día partimos para San Juan pero obviamente previo almuerzo de despedida con unas verduritas al disco riquísimas. Nos fuimos felices de haber conocido gente nueva, querida que ojala volvamos a ver muy pronto. 



 

8 de septiembre de 2012

Entre Belén, Londres y la Ciudad Sagrada!


Las ciudades en Catamarca no están conectadas de la mejor manera posible. Pareciera que quieren separar a los pueblos.  Siempre hay que hacer el camino más largo, por lo menos nosotros llevando la casa rodante optamos por tratar de ir por asfalto lo más que podamos. No le tememos al ripio, de hecho ya la casita conoce el traqueteo de los serruchitos pero para llegar a Londres hay que hacer 70 km de más si uno quiere llegar con auto y casa sanos.  Y desde Belén para Andalgalá en vez de hacer 90 km, hay que dar una vuelta de 300.
 



Así que pasamos por Londres y postergamos visitarla para cuando peguemos la vuelta y seguimos para Belén. Allí paramos en la casa de Sonia y el Chuña quienes muy amablemente nos dejaron poner la casita en su terreno. Ellos también desde su lugar le están poniendo el cuerpo a esta lucha en contra de las empresas mineras, principalmente La Alumbrera y la futura Agua Rica, ambas en el departamento de Andalgalá.



En Belén nos quedamos dos noches. Durante el día fuimos a recorrer  unos pueblitos en el cerro con unas vistas espectaculares. Pozo de Piedra y Condorhuasi. Un paseo que nos recomendaron los dueños de casa y que disfrutamos mucho. Después de dar toda la vuelta por el cerro llegamos a la ruta y enfilamos para Hualfín que estaba a unos 50 km. En búsqueda de las imágenes de Preloran emprendimos el viaje.
Al otro día nos despedimos de los chicos y nos fuimos para Londres. Un pueblo pintoresco con naranjos enmarcando sus calles. Paramos en el camping municipal El Molino, cercano a la Ciudad Sagrada El Shincal. El camping no estaba en pleno funcionamiento pero tenía luz y mucha agua que corría por sus canales internos así que para nosotros estaba bárbaro.
El Shincal es el sitio obligado para visitar en Londres. Otro de los tantos lugares que la sociedad occidental llama “ruinas” y que los pueblos originarios luchan por reivindicar como lugar sagrado, donde se conservan las enseñanzas y energías de los ancestros diaguitas.

Caminamos por casi toda la ciudad y subimos varias escalinatas en las que dejamos parte de nuestro aliento pero valieron la pena ya que las vistas desde arriba eran muy bellas.

Tahi subió como si lo hubiera hecho toda su vida y por supuesto que más rápido que nosotros. Nos quedamos un rato largo disfrutando del paisaje y de paso, dejando que nuestra respiración se normalice y bajamos. Nos subimos al auto en búsqueda del río del que varios nos habían hablado y lo encontramos bañando varias piedras y piedritas. Una de ellas resultó tener la forma deseada para que una familia de 3 se siente a comer unos sanguchitos de queso mientras sus pies tocan el agua, helada por cierto.


En Londres comimos nuestro primer asadito en este viaje, que al no conseguir en ninguna carnicería carne digna de ser asada, optamos por un rico pollo a la parrilla.



En la ciudad del gigante dormido



Llegamos a Tinogasta para alcanzar los últimos momentos del festejo por el cumpleaños de la ciudad. Obviamente que se celebra y se recuerda el día que un español le puso nombre a la ciudad y decidió que toda la gente originaria que vivía ahí se fuera quién sabe adónde o lo que es peor que pasen a ser sus esclavos. Eso es lo que festejamos los argentinos en cada punto del país cuando recordamos la fundación de una ciudad.

Pero así conviviendo con estas contradicciones comimos unas empanadas caseras en la plaza y Tahi jugó en los inflables mientras Javi sufría en una estación de servicio mirando el partido de Atlanta.  En esta ciudad nuestro hogar fue el predio de la estación del Automóvil Club Argentino, justo enfrente a la plaza, donde debajo de unos árboles pudimos quedarnos con la casita.

Aquí conocimos a Susana y Roberto de la Asamblea en contra de la mega minería. La primera noche Roberto se acercó hasta la estación de servicio y nos quedamos charlando largo rato. Ahí nos  contó cómo comenzó la lucha en Tinogasta para parar una mina de uranio a 7 km en línea recta de la plaza departamental. No se podía creer que tan cerca quisieran poner una minera. Y la gente reaccionó, se movilizó y la paró. Por ahora, como dicen ellos, ya que saben que hay que estar alerta porque los proyectos mineros nunca se cancelan del todo.

Al otro día los dos nos llevaron a conocer Las Higueritas, el lugar donde está el uranio tan necesario para esta sociedad de consumo que supimos conseguir. El paisaje es simplemente hermoso. El rojo fuerte de los cerros y el amarillo que contiene este mineral me hacen recordar aquellos dibujos infantiles de las montañas en el que sólo utilizábamos el color marrón. Seguro que los niños de acá usan más colores cuando las tienen que dibujar. Caminamos al borde del río y entre los cerros, Roberto nos mostró algunos lugares donde han estado inspeccionando. La charla siguió con el mate más abajo en unas mesitas que han armado los vecinos. Hablamos de la necesidad de plantearnos como humanidad hasta cuándo vamos a seguir con este consumo desmedido, en el que no importa nada sólo sacar los minerales de los cerros. Los pueblos están reclamando elegir otro camino.

Nos despedimos de Susana y Roberto con fuertes abrazos, con la idea de filmar algo en algún momento que retrate la lucha de Tinogasta. Roberto nos regaló un dulce de cáscaras de naranja riquísimo que acompaño nuestros desayunos por algunos días.

24 de agosto de 2012

Llegamos a Catamarca!!!


Al fin Catamarca! Primera parada: Termas de Fiambalá
Hace tiempo que nos habían hablado de Fiambalá, de sus termas en medio de la quebrada y de lo hermoso que era.  Así que nuestras ganas de conocer este lugar ya se estaban cansando de esperar pero finalmente llegó el día de que lleguemos con casa rodante y todo. Paramos en un camping en el pueblo de Fiambalá, atendido muy amablemente por una familia del lugar. El primer día entre desayuno tranqui y acomodar un poco las cosas de la casita se nos hizo tarde para ir a las termas, así que nos fuimos a pasear con el auto. La gente del camping nos recomendó ir hacia el paso San Fernando que queda a unos 198 km. Hicimos 100 km y la verdad que los paisajes que disfrutamos fueron hermosos, una vista más linda que la otra. La cámara se cansó de tanto subir y bajar y de tanto click! Pudimos ver algunas vicuñas al principio un poco lejos y después se fueron acercando. Volvimos con montañas de todos colores para recordar.
Al otro día si nos fuimos a las termas. Tahi entusiasmadísimo que iba a una pileta quiso ir con la malla puesta desde el principio. El lugar es hermoso. Suerte que dejamos la casita en el camping, porque si bien ahí arriba se puede acampar, las cuestas que hay que subir ya nos parecieron muy duras para el auto, con la casita hubiera sido prácticamente imposible.
Nos tocó un día hermoso de sol y disfrutamos las piletas a full. Javi se le animó a las de 44º, con Tahi pasábamos de la de 40º a la de 39ª y así. Tenían unos chorros espectaculares para hacerse unos buenos masajes en la espalda. A Javi le vino bien, ya que de tanto pechar la casa rodante tenía el hombro un poco dolorido.

El sábado nos lo tomamos para escribir nuestros proyectos de documentales, ya que presentamos a un concurso en Cánada (Altercine) y nos habíamos puesto el objetivo de presentar dos, así que nos quedamos en el camping escribiendo y jugando con Tahi. En un momento, Blanca, la dueña del camping nos vino a preguntar si los podíamos ayudar en la fiesta del día del niño, que era al otro día. Nosotros teníamos pensado ir a las termas pero una fiesta, es una fiesta, así que cambiamos nuestros planes. Blanca ya tenía un traje de payasa listo para que me anime a ponérmelo. “Y bueno, si a esta edad no me animo…”. Así que al otro día festejamos el día del niño con los chicos del pueblo.
Fue una fiesta muy linda. Para Tahi fue divertido porque se enganchó en todos los juegos que pudo. La idea de Blanca y sus amigos era ofrecerle a los chicos juegos que ya casi no se juegan, como la carrera de embolsados, la cinchada, la carrera de carretillas. Fue lindo recordar todos esos juegos y compartirlos con Tahi y los otros nenes. Creo que como payasa tuve un papel bastante digno, bailando y tratando de organizar a los chicos que todos querían jugar al mismo tiempo.
Hace tiempo que Tahi viene pidiendo que quiere tener un bebé de juguete (aclaro de juguete porque mi comentario en facebook dio lugar a imaginarlo de carne y hueso je je!) y esta vez para el día del niño fue lo que pidió. Ahí me di cuenta como uno está también contaminado con los prejuicios de la sociedad al establecer que juguetes son para nenes y cuáles para nenas. Pero sólo hacía falta escuchar a Tahi en su deseo y él lo expresaba muy claro: “Yo quiero un bebé porque yo voy a ser el papá”. Así que con Javi recorrimos las jugueterías de Fiambalá y finalmente encontramos a la futura Guayra. También quería un camión de basura. Lo gracioso fue que la mujer de la juguetería envolvió al camión con un moño azul y al bebé con un moño rosa.
Tahi estaba super contento con sus regalos. Nos quedamos un día más en Fiambalá y nos fuimos otra vez a las termas. No sabemos cuándo volveremos así que había que aprovechar. No fue un día tan lindo como el otro, estaba más fresquito pero igual pileteamos a full. Así relajados a más no poder, al otro día emprendimos viaje a nuestro próximo destino Tinogasta.