9 de abril de 2019

PERRO AVENTURA


Una vez más Inti nos trae un amigo. Ella sale a jugar cerca de la casita y siempre comienza a charlar con alguien. Si ese alguien viene acompañado de un perro, mucho mejor. Le encanta agarrar la correa y llevarlos a pasear. Pero con este nuevo amigo, había algo que complicaba el paseo. Inti agarró la correa pero Helios no era tan fácil de dominar.

Así fue como conocimos a Agustín, en Cocles, una de las playas de Puerto Viejo, donde estuvimos varios días estacionados con la casita rodante. Agus había sacado a pasear a Helios, un gran danés que junto a otros 3 perros, acompañan a él y a Mirco en Perro Aventura.

- Hace mucho que quiero acercarme a hablar con ustedes y no los encontraba! –

Tomamos unos mates y enseguida Agus nos empezó a contar del proyecto que tenían con Mirco. Tahiel e Inti se fueron haciendo amigos de Helios.

Mirco es un amante de los perros grandes. Es italiano y hace unos años que viajo a México por trabajo. No dudó en llevarse a sus grandes amigos con quienes compartía su vida. Helios, un gran danés; Teide, un doberman y Tati, un siberiano. En México se sumó Nusca, un San Bernardo.

Mirco quería viajar con su familia perruna pero necesitaba algo acorde al espacio de sus integrantes. Así que compró un motorhome, el cual acondicionó para que cada perro tuviera su lugar para descansar. Las rutas de Centroamérica lo llevaron a Puerto Viejo, donde conoció a Agustín, un mochilero argentino que estaba trabajando en una heladería.

La visita a la heladería comenzó a hacerse diaria y el amor hizo que los planes de una vida en conjunto no tardaran en llegar. Convivieron un año en Puerto Viejo, mientras el motorhome estaba quieto en un depósito de aduanas. Los dos no dejaban de pensar en darle vida al sueño de viajar en ese terrible vehículo con los 4 perros.

Agus nos cuenta que ese sueño está por concretarse pronto. Por eso quería hablar con nosotros para sacarse algunas dudas y compartir experiencias. No puedo imaginarme viajar con 4 perros, de tan sólo pensar en viajar con uno me lleno de dudas, así que 4 debe ser una experiencia digna de un libro. Le digo que me encantaría poder conocer a Mirco, el motorhome y a los demás integrantes.

Todos vamos para Panamá así que ese día no tarda en llegar.

Los Cangilones de Gualaca es un lugar hermoso, no está muy difundido turísticamente. El río se mete entre piedras enormes y el agua tiene una temperatura ideal para mi gusto. Así que después de varios días de playa, disfrutamos del agua dulce como peces. De hecho nadamos junto a varios de ellos.

Mientras armamos el puesto para vender nuestras artesanías, veo a un chico que se acerca entusiasmado. ¡Es Agus!

- ¡Vi la casita arriba y me emocioné! – un gran abrazo nos une como si nos conociéramos de toda la vida, ese es el sentimiento que se establece entre los viajeros y con Agus fue así desde aquella primera charla.

- ¿Cuándo salieron?

- Ayer.

Agus y Mirco son nuevitos en esta aventura viajera y de a poco empiezan a imaginar las posibilidades que tienen para financiar el viaje.

¡Qué alegría encontrarnos! Corremos con los chicos a conocer a Mirco y a los perros. Uno más grande y hermoso que el otro. Nos parece increíble poder viajar con 4 enormes perros. Y no sólo a nosotros, los gigantes llaman la atención de todos los que están visitando el lugar. Todos se quieren sacar fotos, preguntan cuánto pesan, cuánto comen.

- ¡Viajar con perros llama más la atención que viajar con niños!-

- Si, ¿no? – Nos reímos con Agus, pensando en que tiene que escribir un cartel con una ficha de cada perro, así la gente lee y ellos no tienen que estar repitiendo siempre lo mismo.

- También tendrías que pedir una colaboración por cada foto! – las ideas empiezan a circular por la cabecita de Agus que me cuenta que todavía no tienen redes sociales, ni nombre del viaje.

- Ya va a surgir, vas a ver.

El motorhome también nos encanta. Tahiel se sienta en los sillones y dice que cuando sea grande se quiere comprar uno así para viajar con su amigo Feli.

- Ojalá que Feli quiera – acota.

La amplitud y comodidad es lo primero que nos llama la atención. A mi me encanta que tenga una mesa que no hay que desarmar a la noche para convertirla en cama. Pero también pensamos en los costos para mover semejando armatoste. Como siempre decimos, todo tiene su pro y su contra. No existe la manera ideal de viajar, cada uno encuentra la suya y le da para adelante con lo que tenga.

Son 4 perros gigantes pero tranquilos, no se puede creer la paz que hay entre ellos. Mirco nos confiesa que a veces hay peleas, sobre todo por conseguir el lugar del “Alfa”.

Agus se mete al río con Nusca quien parece que se ofrece para guiar a Inti por la parte bajita. Inti quiere ir sola y Nusca desiste de llevarla pero se queda cerquita. Disfrutamos de una tarde en el rio, lavando ropa, nadando, hablando de perros.

Al otro día, los perros se despiertan temprano y salen a pasear por el lugar. Inti y Tahi bajan de la casita para jugar con ellos. La gente se sigue acercando a sacarse fotos. Con Agus nos miramos, sé que en su cabecita se están gestando muchas cosas.

Muchas de esas cosas aparecerán en nuestro próximo encuentro que será en Boquete, donde Perro Aventura comenzará a crecer y donde estuvimos con muchos otros viajeros, lo que hace que amerite un post aparte.

Ese día ellos salieron más temprano hacia Boquete. Es lindo despedirse de alguien sabiendo que pronto te vas a volver a ver.